La era de hielo




¿A dónde estábamos el 11 de julio de 2014?, transitando una de las rutas más maravillosas de todo este largo viaje por América. La misma nos condujo desde el pequeño poblado de Banff hasta la ciudad de Jasper. Fueron cerca de 300 kilómetros de glaciares, montañas, ríos, lagos y osos, muchos osos. 
Pudimos visitar uno de los puntos panorámicos más famosos de Canadá, el que aparece en todos los folletos turísticos. Ahora nos damos cuenta por qué. Estamos hablando del Lake Louise. 



El mismo tiene un hotel muy grande sobre la costa (demasiado grande para nuestro gusto) pero así  y todo la civilización no pudo arruinar lo maravilloso del lugar. El agua tiene un color turquesa único dado por los sedimentos que arrastra el deshielo hacia el lago.


Arrancamos a caminar despacito hacia arriba, estábamos buscando la vista desde lo más alto de la montaña y sin darnos cuenta comenzamos una caminata que se transformaría en un paseo de más de 16 kilómetros ida y vuelta. Es tan bonito el lugar que uno no se da cuenta del esfuerzo que está realizando.

Cuando quisimos acordar estábamos arriba de la montaña rodeados de nieve.

Al fin pudimos tener la vista que queríamos, el Lake Louise desde lo alto.

Esa misma noche nos acostamos muy cansados (los años no vienen solos) pero nos levantamos motivados ya que nos esperaba otra excursión a un lugar llamado Johnston Canyon. El cañón tiene dos saltos de agua y es una caminata muy popular, tanto que no se podía caminar de la cantidad de gente que había en el lugar. Lo que iba a ser una caminata a la vera del río se convirtió en un paseo por un centro comercial en hora pico. Por esta época son las vacaciones de los chicos y todo el mundo aprovecha a salir de viaje.


Pero el día no terminaría ahí, estábamos en plena fiebre mundialista. La final de la copa del mundo estaba a horas de jugarse y debíamos encontrar un lugar en Banff para verla por televisión. Comenzamos a recorrer el centro buscando algún bar y de paso paseamos un poco por el pintoresco pueblo.


Decidimos entrar en un pub inglés el cual se encontraba vacío y tenía una pantalla enorme. La gente fue llegando al lugar y en una hora se llenó … de alemanes.

De todas maneras no nos “apichonamos” y gritamos el gol de Higuaín con toda la fuerza. Segundos después de conocerse la posición fuera de juego la réplica germana fue absurdamente feroz. Con cara de póker seguimos con la cervecita…

A dos minutos del final del encuentro se desató la fiesta alemana y nos retiramos del lugar saludando a las madres de los presentes por haberlos traído al mundo.
La desilusión la disipamos parcialmente transitando la ruta hacia el campo de glaciares, unos cuantos kilómetros más al norte de Banff. En el camino atravesamos algunos remanentes del gran incendio forestal que nos dejó varados dos días en el parque nacional ya que la ruta había sido cortada por el humo.


La siguiente caminata fue hacia el glaciar Saskatchewan donde las vistas son espectaculares hacia donde se mire.



Una vez estacionados en el Campo de Glaciares averiguamos si podíamos pasar la noche ahí y al recibir una respuesta afirmativa nos ubicamos en medio de varios autos y motorhome los cuales se fueron retirando a medida que avanzaba la tarde. Al final dormimos absolutamente solos en el lugar.

Al otro día caminamos hacia el glaciar Athabasca el cual nos impresionó debido a los carteles que encontramos en el camino. Éstos marcaban donde estaba el glaciar varios años atrás y uno puede darse cuenta cuánto retrocedió debido al cambio climático.

En la foto se ve hasta donde llevaba el glaciar en el año 1942. El retroceso fue de más de un kilómetro en 72 años. Lo que nos llamó poderosamente la atención es que al mismo tiempo que las autoridades del parque quieren concientizar a la gente de lo importante y frágil que son los glaciares se estaban promocionando tours en donde cientos de personas van en colectivos gigantes hacia arriba del glaciar y pueden caminar sobre el mismo. Pero no sólo eso, sino que los colectivos también transitan arriba de las grandes masas de hielo. Nos preguntamos si eso no es perjudicial para el glaciar también. Lo que sí sabemos con certeza es que esta ridícula actividad no es perjudicial para los bolsillos de la empresa que organiza estos tours.
Seguimos viaje en dirección a Jasper disfrutando de esta maravillosa ruta escénica, como le llaman por acá. No sólo ríos y glaciares se pueden ver, también hay varias cascadas impresionantes debido a la gran cantidad de agua de deshielo que baja de las montañas.

Y por supuesto los osos están por todos lados. No nos cansamos de parar al costado de la ruta para sacarle fotos y más fotos. Ellos como si nada seguían con su vida diaria.


Unos días más tarde llegamos a Prince George, la ciudad más importante del norte de la provincia de British Columbia, en Canadá. Nos recibieron unos amigos que conocimos en la Baja California, Eddie y Kerry.

Pasamos una tarde genial con ellos y su familia. Al día siguiente fuimos a un lago a unos kilómetros de la ciudad donde tienen una cabaña que nos prestaron para pasar el tiempo que quisiéramos.

El lugar es increíble por lo cual le agradecemos mucho a “fast” Eddie y a su mujer por todo lo que hicieron por nosotros.
El 19 de julio de 2014 será recordado por nosotros como el día en que pinchamos nuestra primer cubierta en todo el viaje. Después de 3 años y 7 meses de transitar los terrenos más rústicos de América sufrimos el primer percance con una rueda, un gran clavo fue el motivo del daño en la misma.



Por suerte la rueda de auxilio estaba en condiciones y no tuvimos problema alguno en hacer el cambio. En el siguiente pueblo entramos a la gomería para que arreglen la rueda y cuando fuimos a retirarla no nos quisieron cobrar. Buena onda la de los muchachos de KALTIRE en Vanderhoof.    
Kal Tire - 429 W 1 St, Box 1159, Vanderhoof, BC

Con el problema solucionado seguimos hacia nuestro próximo destino transitando una ruta que parecía prometedora.

Osos y derrumbes ¿Qué más se puede pedir?

Los carteles son muy precisos, pocos kilómetros antes de llegar pudimos admirar desde la ruta el glaciar llamado “oso”.

Llegamos a las vecinas ciudades de Stewart y Hyder, la primera en territorio canadiense y la segunda en territorio estadounidense. En realidad Hyder es parte de Alaska aunque uno no siente que está en ese estado ya que transita pocos kilómetros antes de volver a entrar a Canadá por lo que no se considera la “entrada oficial”.



Hechas las aclaraciones pertinentes al caso pasamos a describir el lugar. Hay un arroyo llamado Fish Creek donde se llena de salmones que van a desovar y donde se pueden ver muchos osos pescando esos salmones. Si uno paga $5 puede acceder a las pasarelas para observar los osos de una forma segura. Pero como nos advirtieron que aún no había salmones por lo que tampoco había osos decidimos continuar por ese camino. La ruta de tierra nos condujo para lo alto de la montaña, íbamos en busca del gran glaciar Salmón (son muy originales con los nombres de los glaciares).
En el camino pudimos ver como la actividad minera construyó unas fantásticas piscinas con aguas de colores sobre el mismo río que trae agua de deshielo, el agua más pura que existe en el mundo.

Nos preguntamos si por unos cuantos anillitos de oro vale la pena contaminar de esa manera un recurso tan valioso como el agua.
Seguimos río arriba hasta que de lo alto de un mirador pudimos ver por primera vez el glaciar.



El paisaje nos resultó uno de los más extraordinarios que vimos en el viaje. Nos pareció buena idea dormir directamente al costado del camino y apreciar la inmensa masa de hielo en el desayuno al otro día. Sin duda recordaremos ese momento por muchísimo tiempo.

Al regresar a la ruta principal seguimos viendo osos, cada vez en más cantidad. En esta ocasión nos encontramos a una mamá osa negra con tres cachorros que nos fascinaron.





Para este momento los osos eran más comunes que las palomas en nuestros pagos. Este macho enorme también quería aparecer en nuestro blog (en realidad nunca se enteró).


Cuando llegamos a Whitehorse nos cruzamos de pura casualidad con los chicos de América Sin Límites, Lucas y Flor, que volvían de Alaska después de recorrer todo el continente en su espectacular limusina Cadillac. Fue un gusto conocerlos y esperamos mantenernos en contacto para ver si nos cruzamos en el camino de regreso. 


Estábamos en la última ciudad de Canadá, el próximo destino era nada más ni nada menos que ¡Alaska!. Los nervios ya nos empezaban a incomodar y queríamos salir a la ruta en seguida para por fin entrar en el último estado de los Estados Unidos.
Por hoy dejamos acá, los invitamos a continuar leyendo la próxima vez que actualicemos esta página que cuenta una historia que poco a poco va llegando a su fin, aunque todavía falta lo mejor…

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Increibles los lugares que visitaron! (Como las fotos de los almanaques antiguos!!!). Mrs Nora

Anónimo dijo...

Gracias por esas hermosisimas fotos, y lo bien narrado que esta, . Me encanta su blog, Tambien me inspira para algun dia hacer ese mismo recorrido. Esperamos mas fotos!

oscar mochilerus dijo...

Increible! Me encantan sus aventuras! Yo voy comenzando la mia, tengo casi seis meses en Brasil y voy ahorita rumbo a Ushuia para despues llegar a Alaska.

Saludos y Buen Camino

www.cronicasdeunmochilero.com

mat sanz dijo...

Realmente extraordinario todo, las fotos, experiencias e historias...muchos éxitos para los dos, y por muchos más Km de vivencias únicas!!!

Anónimo dijo...

Es un sueno, disfruten cada segundo un gran abrazo en la vida.

Anónimo dijo...

me parece muy lindo lo que hacen.pero me gustaria una recomendacion tengo en vista una kia besta año 97 motor 2.7 es muy parecida a esa y me gustaria saber en cuanto a tu experiencia si me conviene o mejor elijo otra marca y modelo.desde ya muchas gracias

aprendiendo a viajar dijo...

gracias por los comentarios! nosotros creemos que la kia besta 97 te conviene!! el mayor problema que tuvimos con esta camioneta es la falta de potencia pero iba muy cargada y el motor de la nuestra es mas chico asi que dale para adelante que podes llegar hasta Alaska si queres!!

Anónimo dijo...

Que los Envidio,de buena onda,descubri esto hace,Horas por querer Comprar un Kia,bueno Ojala,sus sueños se agan Realidad,soy un Nomade,y que todo salga de 1000,ya me enterare mas,se les quiere, son mi Gente,Ruben

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