Jack el Destripador en las tinieblas


Ver oregon en un mapa ampliado

El título haría pensar al lector en una novela de terror o algo por el estilo, para develar el misterio va a tener que continuar leyendo (tómese 5 minutos, tómese un té y disfrute de un paseo por Oregón)
La ruta que nos permitió transitar la costa Estadounidense nos dirigió al estado al norte de California. Fue en este lugar donde experimentamos un clima extremadamente húmedo, frío y bastante lluvioso. Y es que la primavera todavía no se hacía presente para el 21 de abril de 2014 y por consiguiente estuvimos varios días bastante encerrados en la camioneta sin poder salir a causa del mal clima.



La costa de Oregón parecía hermosa pero no daba tregua con respecto a la temperatura. Disfrutamos en Bandon un milagroso y único día de sol donde pudimos salir a conocer qué había más allá de las tinieblas diarias que veníamos aguantando.


Cara de piedra o Face Rock


En las piedras de la costa cuando la marea esta baja se pueden ver cientos de estrellas de mar anaranjadas y violetas de un tamaño considerable.

Luego de este glorioso día soleado volvió la niebla y el frío, todo aquel que haya vivido en una casa de 3 metros cuadrados podrá entender la necesidad que teníamos de un clima más agradable.
Para colmo paramos en un parque bastante bonito con un lago y todo. El mismo se llamaba “Parque Jack el Destripador” por lo que no nos vimos seducidos en pasar la noche ahí.



No nos quedaba más opción que hacer lo que no nos gusta, apretar el acelerador de nuestro obeso corcel blanco y dirigirnos directamente hacia Portland, ciudad cabecera del estado, sacrificando conocer varios lugares atractivos.
Una vez que llegamos a la gran ciudad todo cambió, incluso el clima mejoró considerablemente. Pero sobre todo porque nos encontramos con una pareja que conocimos en México y que nos habían invitado a su casa. Cuando llegamos nos recibieron demasiado bien. Gail y Oz viven en un barrio muy agradable lleno de árboles, flores, mucha naturaleza y buenos vecinos. Con el correr de los días el sol hizo que todas las plantas florezcan llenando de color el lugar. Para agradecer el recibimiento salieron unas pizzas caseras que estaban para chuparse los dedos de ambas manos.



Con Gail y Oz fuimos a varios lugares interesantes como la Beacon Rock, una gran piedra que se puede subir accediendo por unas escaleras infinitas.




Antes de ingresar al lugar uno debe someter a su calzado a una minuciosa limpieza para quitar todas las posibles semillas ajenas al lugar que uno pueda acarrear.

En la cima se puede ver una gran parte del río Columbia que trae agua helada de las montañas. El paisaje es totalmente espectacular.



En la zona se pueden ver varias cascadas al costado de la ruta y sobre todo mucho verde.



No sólo paseamos con nuestros nuevos AMIGOS sino que también nos organizaron un “Open House”. Una especie de reunión donde vinieron todos los vecinos y algunos amigos para escuchar nuestra historia y también comprar algunos libros y artesanías. La reunión fue todo un éxito y pasamos un rato muy lindo con mucha gente interesada en el viaje. Varias mujeres se fueron con aritos de vidrio nuevos, todos contentos.



Otro día fuimos al Monte St. Helens. Un volcán enorme que hizo erupción en 1980 y destruyó varias hectáreas en el lugar. Su antigua forma era la de clásico volcán pero con la tremenda explosión perdió un lateral del cráter como así también desapareció en un instante un lago enorme que había cerca de la cima.



Por último visitamos Thilamook, un pueblo donde hay un tambo y fábrica de quesos gigante que exporta a todo el mundo. Poseen miles de vacas lecheras y lo más curioso es que fabrican productos con la bosta de los animales.


Éstos anotadores podrían ser usados por algún poeta para escribir unas prosas románticas sin develar el origen del papel obviamente.

Nos despedimos de nuestros amigos después de una semana maravillosa prometiendo volverlos a ver algún día en el futuro, o eso esperamos al menos.
Entramos al estado de Washington y el clima volvió a ser el mismo de Oregón, bruma, lluvia y frío. Así que nos fuimos directo a Port Angeles, en el norte del estado en donde termina por ahora esta entrada. Hicimos noche en un estacionamiento de Walmart con una vista envidiable.


Nos despedimos deseosos de que la primavera se haga presente por fin por estas tierras, aunque sospechamos que está muy cerca de ocurrir. ¡¡Hasta la próxima!!

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Saludos
Mauri y Ro

comentarios dijo...

Que lindos lugares! Linda gente! Se los extraña!
Besos desde el Sur amigos.

Tio Jorge dijo...

Hola chicos,que lindos paisajes parecen salidos de un cuadro.Hermoso todo y ustedes Cuidense. Besos y cariños. Jorge

Anónimo dijo...

Maravillosos los lugares, bellos paisajes! Disfruten a pleno! besos. Martín, Lu, Lola y Nina.

Joaquín Zaldívar y Clara Oyuela dijo...

No bastaaa, qué nostalgia por favor! leer sus historias me trajo demasiados recuerdos! la dormida en el Walmart, la hospitalidad de la gente, el encierro durante dias adentro de la combi. Los extraño y los quiero mucho! Ahora, desde el sedentarismo del sillon rojo y la chimenea prendida, desde adentro de una casa donde se ve caer la nieve, y desde el abrazo a la personita mas linda del mundo (Azucena), todos esos recuerdos me parecen magicos. Quiero volver a vivir eso! (pensar que a lo ultimo ya no podia más!) jaja los quiero!!! Clari

Justin Nordal dijo...

Hola. I saw your van today in maple ridge so I logged on to read about your journey so far. Bienvenidos a canada , I wish you safe travels, good memories and affordable gas prices!

Anónimo dijo...

Es increible como va cambiando el paisaje y las costumbres. Sigue todo hermoso y envidiable, pero sigo destacando la solidaridad de la gente en cualquier lugar que visiten.
besos. Papa Alf

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