El que no arriesga no gana

Atravesando el árido desierto, admirando la vegetación única del estado de Nevada, como el Josua Tree…


Almorzando al costado de la ruta y enfriando un poco el motor después de horas y horas de andar bajo el implacable Sol y teniendo mucho cuidado con las víboras de cascabel…


Por fin alcanzamos nuestro destino tan esperado...

No llegamos a París…


ni a Venecia …


tampoco a New York…


Menos a Egipto…


¡Llegamos a LAS VEGAS!
,la ciudad más luminosa de la tierra, el 12 de julio de 2013.


Sentimos el calor de esta ciudad desde el primero momento. Y no hablamos del calor afectivo precisamente, ya que en julio por estos pagos suelen hacer 45ºC grados de día y 40ºC por las noches. Esto debido a que Las Vegas está ubicada en el medio del desierto de Nevada. Pero la abrumadora temperatura no nos desalentó, incluso después de enterarnos que los dos contactos que teníamos hechos por couchsurfing no nos podían recibir.
Enfilamos la nave hacia el restaurante argentino “El Rincón de Buenos Aires” y allí nuestra suerte cambió. Apenas entramos al lugar nos atajó un argentino que estaba sentado en una de las mesas y nos invitó un sándwich de milanesa con papas fritas que nos levantó la moral y la presión arterial. Gustavo vive hace más de 30 años en EEUU y viajó mucho dentro del país. Nos llevó a recorrer la zona de los casinos más conocidos de día, además nos regaló un celular para poder comunicarnos en USA. Conocimos también a Johnny, el dueño del restaurante y a varios de sus empleados, todos muy buena onda, incluso uno de los mozos llamado Mariano, nos prestó un departamento para pasar unos días. Johnny nos dejó vender el libro y las artesanías en el lugar.


Innumerable cantidad de personas se acercaron interesadas por el viaje. Unos cordobeses, divertidos como todos los cordobeses nos invitaron con unas Quilmes y nos acompañaron a recorrer un poco la noche de Las Vegas.


Charlamos con todos y nos contaron sus historias de inmigrantes, con las que nos pudimos hacer una idea de lo duro que es dejar tu país para buscar un futuro mejor. En cuanto a lo netamente turístico se puede decir que Las Vegas tiene dos zonas principales, el “Viejo Vegas” donde todo empezó y la “Strip” que es la avenida que tomó más impulso y donde se encuentras los casinos y hoteles más monstruosos.


Fue tanto el impacto que produjo la Strip en la ciudad que el Viejo Vegas quedó relegado a segundo plano en importancia, por lo cual los dueños de los casinos decidieron hacer algo para volver a atraer a la gente. Instalaron una pantalla gigante con forma de cúpula la cual cubre más de tres cuadras y donde se realizan shows de imágenes que son espectaculares.




Las Vegas vive principalmente de la gente que viene desde California, ya que en ese estado el juego está prohibido. Es por eso que la mayor cantidad de movimiento se puede observar los fines de semana, donde los precios de los hoteles se disparan y todos se llenan. De lunes a jueves uno puede encontrar hoteles alucinantes por unos 25 dólares la habitación. Los estacionamientos son gigantes y totalmente gratuitos, también muchos hoteles ofrecen bebidas, shows y comida gratis inclusive, con tal de atraer a los jugadores para que vacíen sus bolsillos en las instalaciones.

Tremendo “fierro” y al lado un Mustang rojo.

Hay de todo para ver y conocer en la ciudad y sus alrededores, uno puede observar la pepita de oro más grande del mundo, la represa Hoover que hasta hace unos años atrás era la más grande del mundo, el auto original de los forajidos Bonny and Clide y hasta la moto de un viajero argentino llamado Emilio Scotto que recorrió el mundo por unos 10 años.


Queremos agradecer a Gustavo que nos mostró cada una de estas atracciones y conociendo nuestra pasión por lo natural nos sacó un poco de la locura de la ciudad para nadar en el Rio Colorado aparte de darnos una mano enorme.


Todo muy lindo y entretenido pero nosotros no jugamos y debíamos seguir para el oeste por que nos estaban esperando en Los Ángeles. Cuando estábamos atravesando el desierto nuevamente nos agarró un temporal de lluvia impresionante. Es sabido que en el desierto llueve un par de días al año, pero cuando llueve lo hace con ganas. Además, como en la tierra no hay vegetación prácticamente, se arman lo que se conoce como “flood” o ríos repentinos de barro y agua que atraviesan la ruta y la ocultan por varios minutos.


Nosotros íbamos lento ya que el agua estaba alta y no queríamos que se nos apague el motor, cuando de frente vemos que viene un camión despacito para no mojarnos. De repente por la derecha nos pasa otro camión gigante a toda velocidad y nos tapa de agua y barro a tal punto que entró agua en la cabina por una pequeña ranurita en la ventana del acompañante. Después de acordarnos de la hermana, tía y madre del camionero secamos como pudimos y seguimos viaje rumbo a la gran ciudad.

Por hoy dejamos acá, los esperamos la próxima con más historias en América, hasta luego!

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy divertido el texto! Alucinante los hoteles de Las Vegas! Besitos. Mrs Nora

Marcelo Azcurra dijo...

Hola chicos, que tal como estan? que buen relato y fotografias estan mostrando de su travesia hacia alaska...los felicito por su persistencia y dedicacion a este viaje unico! saludos, Marcelo Carlos Azcurra. San Diego, CA.

Anónimo dijo...

queridos mios: impecable paseo, hermosas fotos y como siempre, haciendo nuevos amigos. Ahora digo: y de dia no se ve nada?
Sin dudas Las Vegas los asombro mas de lo esperado, entonces bienvenida sea.
Un beso enorme de todos nosotros
Papa Alf

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