El impulso


Ver de df a nogales en un mapa ampliado

La última vez que escribimos por acá habíamos quedado en lo ocurrido en la capital mexicana, más conocida como DF. Cargamos las 17 cajas de libros que sumaron más de 350 kgs. al de por sí ya pesado equipaje que acarrea nuestra pobre Besta y nos dispusimos a salir del caos vehicular de la enorme ciudad. Conociendo el dato que DF es la segunda metrópolis más poblada del mundo no llamaría tanto la atención saber que tardamos más de 2 horas y media en salir a la ruta.
El destino próximo era Querétaro, una ciudad situada a casi 200 kms. de donde nos encontrábamos y que tiene más de un millón de habitantes. Era el comienzo de visitas a una serie de pueblos y ciudades de carácter colonial muy marcado y organizadas para recibir al turista. El llamado corredor del arte nuclea a los artistas de la ciudad en pos de brindarles la posibilidad de vender sus obras a los visitantes pasajeros.

De Querétaro nos fuimos ese mismo día ya que si bien es muy lindo para recorrer a pie nos resultó complicado conseguir lugar para la Besta.
Esa tarde nos dirigimos a San Miguel de Allende, lugar que nos gustó mucho. El pueblo es mucho más pequeño que Querétaro y dista de esta ciudad unos 70 kms. En cada esquina se puede apreciar la influencia de la arquitectura y el arte español.


Cuando llegamos a la plaza principal vimos una de las iglesias más espectaculares de México.


Susana y Moria: hiperrealismo actual

El próximo destino de este rally entre pueblos mexicanos fue Dolores de Hidalgo, lugar donde comenzó el proceso de independencia mexicana. Según cuenta la historia oficial fue desde la iglesia donde el cura Hidalgo pegó el primer grito de libertad, invitando a las masas de toda una nación a cortar los lazos que la sometían en el año 1810.

El resultado de semejante revolución fue la concreción de la independencia de México. En este pueblito histórico nos quedamos dos días en los cuales disfrutamos mucho la plaza, centro neurálgico por donde pasa todo y lugar preferido por estos humildes viajeros para tratar de entender cómo interactúan las personas locales y conocerlas más en profundidad.
El 23 de abril salimos rumbo a Guanajuato, una ciudad que había sido un centro minero y que hoy poseía una particularidad que la distinguía del resto. En ella se pueden encontrar numerosos túneles hechos por las empresas mineras en las montañas que hoy se utilizan como calles normales para vehículos. Pero lejos de ser el clásico túnel con entrada y salida los de Guanajuato tienen ramificaciones para los costados, formando un laberinto bajo tierra entre lo curioso y lo claustrofóbico.

En Guanajuato nos recibió por Couchsurfing Darío, un flaco muy buena persona que nos abrió la puerta de su casa y de su horno, sisisi, cocinamos carne al horno con papas después de casi dos años!!. Suponemos que Darío quedó algo sorprendido al ver nuestra felicidad por un plato de comida de esas características. Recorrimos la ciudad bastante pudiendo hallar varios puntos interesantes para ser visitados. Una vez más la arquitectura española se hacía protagonista de la escena. Con Darío quedamos muy agradecidos por su atención y amistad, algún día nos volveremos a encontrar seguramente, o por lo menos eso esperamos.

Unos días después habíamos llegado a un pueblo llamado Tizapán el cual visitamos sólo porque se hacía de noche. El lugar no aparece en ningún mapa turístico pero al recorrerlo conocimos gente increíblemente sencilla y agradable.

Si bien les explicamos a los muchachos de la plaza que la foto tenía como objetivo mostrarle a nuestros lectores la calidez humana que reinaba por estas tierras del centro oeste de México ellos sólo accedieron a la misma con la condición que la vean las “chamacas” (mujeres jóvenes) en Argentina y que hagamos contacto con ellos si surgían interesadas, juramos que es verdad.

Cada vez más al oeste pasamos por el pueblo de Tequila, lugar donde se cultiva el mejor agave azul del cual se extrae la bebida más famosa de México. Las plantaciones se extienden por kilómetros y kilómetros como así también las destilerías.

Después de mucho andar llegamos a Puerto Vallarta, una de las ciudades más famosas del país, en donde nos recibió Kika, otra conocida a través de Couchsurfing. Ella nos invitó a una feria de diseño que se realizó en la Marina de Puerto Vallarta donde podíamos poner un stand para vender por primera vez nuestro libro del viaje, además de las artesanías.


Con gusto aceptamos la invitación. Kika es otro ejemplo de la inmensa amabilidad que existe entre los mexicanos, nos hizo sentir muy a gusto en la ciudad.
Cerca de la Marina vimos esta escultura que nos llamó la atención.


El bar en la Marina tenía una curiosa e infalible estrategia de marketing para atraer clientes.

Al otro día nos encontramos con dos locos que no veíamos hace un año prácticamente, ellos son Ema y Luli, los chicos que viajan en su Fiorino hacia Alaska y que nos ayudaron un montón antes de cruzar la Besta de Colombia a Panamá. Fue un momento muy bueno el reencontrarse con dos amigos viajeros tan queridos.

Con ellos conocimos en la calle a Paco, un mexicano que en el año 1987 había realizado un viaje hasta Argentina en un motorhome hecho por él. Junto a su familia estuvo 7 años en la ruta conociendo lugares. Nos invitó a cenar y hasta cocinamos un asado, disfrutamos mucho esa noche con mil y una anécdotas de viajes.
Ema y Luli nos comentaron que pretendían alcanzar a Joaquín y Clara, los otros amigos viajeros con los cuales compartimos el terrorífico cruce a Panamá en velero. Los chicos estaban ya en Estados Unidos, a más de 2000 kms. de donde nos encontrábamos. La idea era formalizar el reencuentro de la banda de Cartagena en el Cañón del Colorado. Sabíamos que para cumplir semejante objetivo debíamos acelerar, es por eso que nos levantamos temprano al otro día para salir a la ruta. Ese día hicimos la “colosal” distancia de 17 kilómetros hasta Punta de Mita, lugar que nos gustó tanto cuando lo cruzamos que no pudimos continuar. Al otro día prometimos avanzar un poco más ya que sino no llegaríamos nunca al Gran Cañón. El inconveniente fue que Sayulita, a unos 20 kilómetros de Punta de Mita, era aún más lindo, así que decidimos quedarnos ahí una noche.

La playa más pacífica que encontramos fue curiosamente una llamada Playa de los Muertos, ya que el cementerio está sobre la playa, inclusive los autos se estacionan al lado de las tumbas. Lejos de ser un lugar tétrico podemos afirmar que es una playa increíble.
Seguimos descubriendo cosas en la naturaleza, en la ruta compramos un fruto llamado Yaka el cual es extremadamente dulce y perfumado.

Los siguientes tres días fueron de puro manejo, más de 10 horas por día recorriendo las rutas del norte de México con el objetivo de llegar a reencontrarnos con nuestros viejos amigos. Nunca habíamos avanzado tanto en todos estos dos años y medio de viaje como en esos tres intensos días. Para los viajeros e interesados dejamos una página web en la que se puede calcular el importe a pagar de peajes según el recorrido que se realice dentro de México. http://www.turista.com.mx/modules.php?name=carreterasmexico. Es importante, ya que para citar un ejemplo, el recorrido desde DF hasta la frontera con EEUU que realizamos implicaba el pago de más de U$S 200 de peajes, en cambio utilizando la web que les sugerimos pagamos algo menos de U$S 50 transitando por rutas alternativas.
Y por fin el 6 de mayo dejamos atrás México después de casi 6 meses de estadía en el país, este paso también significó abandonar Latinoamérica. Agradecemos mucho a todos los mexicanos que nos ayudaron a conocer su cultura y nos brindaron su calidez y amistad. Nos vamos contentos sabiendo que recorrimos gran parte de un país muy extenso, conocimos playas, desiertos, montañas, volcanes, cenotes y más. Probamos chile, tequila, trabajamos de mozos, vendiendo habanos, pintando, etc. El balance es sumamente positivo por donde se lo mire.
La próxima ya les estaremos describiendo nuestro paso por los Estados Unidos, un saludo grande a todos los que nos siguen y comparten nuestras actualizaciones en Facebook. A los que comentan por acá también les dejamos nuestro saludo y les recordamos de dejarnos un email así los podemos volver a contactar.
Hasta la próxima amigos!!!

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Realmente, Mejico fue todo un hallazgo! Hermosisimo pais, con una gente muy calida! Mrs Nora

Anónimo dijo...

muy buena descripcion de ese lado de mexico. A cada paso que dan se encuentran con algo nuevo de la historia riquisima de latinoamercica. Todo muy lindo,sdelante con este hermoso viaje.
Papa Alf

Anónimo dijo...

bellisimo! L@U

Joaquín Zaldívar y Clara Oyuela dijo...

Dos cosas:
1) ¿Me pueden contactar con el señor de sombrero blanco y buzo de Adidas mexicano?.
2) Ya los extrañamos de nuevo. Hace exactamente 8 horas que nos separamos. Mañana seguimos viaje rumbo al reencuentro. Guille, preparate para cocinarle de nuevo a mi compañera de truco. Sí. Está cantado que pierden.

verozambonini dijo...

¡Vamos chicos todavía!
Los vamos siguiendo de cerca (cuac!)
Impresionante aventura.

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