Nos robaron el corazón... y la notebook


Ver jaco y peninsula de nicoya en un mapa más grande

Oscar nos ofreció alojamiento cuando lo conocimos en Manuel Antonio, algunas semanas atrás. Seguramente no se imaginaba lo que significarían para nosotros esos tres días de paz y tranquilidad que pasamos en su hogar. Veníamos de más de un mes de vivir en la playa, literalmente. Cuando uno piensa en vivir en un ambiente marino se crea una realidad que no siempre concuerda con la verdad. Y es que vivir en la playa sin un baño cómodo, sin fácil disponibilidad de agua, sin una ducha para sacarse la sal y demás dificultades hacen que también uno se desgaste y anhele aunque sea un día pisar azulejos en vez de arena, una ducha calentita y una cocina para preparar la comida y tener una heladera con agua fresquita. Es por eso que nos hizo taaaan bien la estadía con él en su casa. Además de ser una persona muy atenta y gentil, prácticamente nos dio las llaves de su casa, en muestra de total confianza, actitud que disipó una duda previa que teníamos al respecto sobre nuestra apariencia de “cuasi- crotos”.
Oscar es español, pero la vida lo llevo a viajar por todo el mundo. Vivió en New York, India y China y sabe que viajar es apasionante pero a la vez desgastante.
Su casa queda cerca de Ciudad Colón, en El Rodeo mas precisamente un sitio de montaña increíblemente hermoso y tranquilo. Hicimos alguna que otra caminata por el lugar y realmente nos impactó.


Descendiendo una espectacular escalera natural como una superstar de la naturaleza.



El 20 de julio llegaron Verónica y Abril, su mujer e hija respectivamente. Justo al día siguiente nos íbamos pero alcanzamos a conocerlas lo suficiente para darnos cuanta que hacen una familia genial.





Con las pilas súper cargadas nuevamente nos despedimos para continuar viaje rumbo a Alaska, el destino era la ya conocida ciudad costera de Jacó.
Cuando llegamos nos encontramos con nuestros amigos Older y Mary con los cuales almorzamos y después seguimos a la playita siguiente, Herradura, totalmente recomendable esta última. A la noche hicimos un asadito de lujo y los amigos se quedaron a acampar al lado nuestro.



Al otro día compartimos con ellos muchas charlas y una carrera de natación que se realizó en esa playa, la cual no nos llamó mucho la atención ya que se veían todas cabecitas blancas dentro del mar y no se entendía nada.
Older nos trajo para probar un fruto llamado “jocote” con gusto a ciruela, luego probamos el “mamón chino”, con marcado gusto a uva.


Dijimos adiós a nuestros amigos prometiendo vernos en el norte del país antes que nos vayamos.



Nosotros el 23 de julio enfilamos la nave rumbo al norte hasta llegar a la ciudad de Nicoya, en la península de Guanacaste, fue la primer ciudad de Costa Rica y la iglesia data del 1600.


Había una celebración especial en la ciudad referida a la independencia de Nicaragua, Nicoya pasaba a pertenecer a Costa Rica por eso los festejos.
Dimos una vuelta y nos fuimos para el sur de la península. Se hacia de noche y seguíamos rodando sin rumbo fijo y sin encontrar un lugar para dormir. Hacía demasiado calor para pernoctar en una estación de servicios y además queríamos urgente ducharnos.
Ya casi de noche nos metimos en un caminito complicado de tierra y dimos con un lugar llamado “playa lisa”. En el medio de la jungla, muy alejado de todo había una playa de unos 100mts de extensión con un terrenazo con el césped perfectamente cortado, unos árboles espectaculares, palmeras hermosas, reposeras, una luz y… una ducha!!! La suerte estaba de nuestro lado. Además el lugar está tan aislado y solitario que no entendíamos quién lo mantenía, de quién era, algo muy insólito.



Una mañana en que el sol estaba a pleno y la marea había bajado tanto que permitía cruzar a la playa de al lado Guillo decidió ir de mini excursión para conocer la zona. Cruzó unas piedras llenas de cangrejitos que se escondían a medida que pisaba con las ojotas y llegó a una playa mucho más amplia. Tenía un tipo de arena que le hizo acordar a la de los arroyitos de Tornquist porque al pisarla te “pega” los pies y cuesta caminar. Así y todo iba disfrutando del espectáculo que la marea con su retirada dejaba apreciar cuando de repente miró a su derecha y como a 20 metros vio un cocodrilo enorme. Medía como 2 metros y estaba muy movedizo por el tremendo solazo que había en ese momento. Fue como si los dos se hubieran percatado de la presencia del otro al mismo tiempo. Guillo se encontraba en el medio del camino entre el cocodrilo y el mar. No tenía forma de huir ya que la arena no le permitiría correr en absoluto. Además tenía el agua hasta los tobillos. Se quedó petrificado observando qué haría el animal, él decidiría qué sucedería. Era evidente que deseaba llegar al mar para sentirse a salvo pero Guillo estaba en su camino. Lo pudo observar perfectamente, la piel como una coraza, las garras enormes y la boca, que aunque cerrada, igual dejaba asomar dientes. Sintió mucho miedo, fueron segundos eternos los cuales pensó cómo podía haber llegado a esa situación. Uno no se imagina nunca que va a quedar a merced de un cocodrilo, eso sólo pasa en las películas. Pero no, ahí estaba con esa bestia a pocos metros. De repente comenzó a caminar en diagonal al mar, luego con unos increíbles movimientos salió corriendo completando los 30 metros que le faltaban para llegar en muy pocos segundos. Se pudieron sentir en el suelo las vibraciones que produjo la frenética carrera del pesado animal al pasar a sólo 10 metros. Sabíamos que eran muy rápidos en distancias cortas pero no tanto. Nos dejó pensando que si en vez de querer huir hubiese querido atacar a Guillo no habría tenido chance de nada. Está de más aclarar que después de este incidente fortuito ya no nos acercamos más al mar en esta zona.
En playa Lisa también preparamos algunas horneadas las cuales cocinamos en una tornería a pocos kilómetros de la misma. Queda demostrado que somos artesanos todo terreno, no importa el lugar o las comodidades, seguimos entregados al duro trabajo.




Agradecemos mucho a Alex que nos cedió su taller para trabajar a cambio de … nada, además conocimos a su hermosa familia. Un grande que nos ayudó de onda.
Luego de un desastroso camino entre montañas el cual nos tomó 3 horas para recorrer 30 kms. llegamos a Paquera y seguimos viaje ya por una ruta más decente hasta Montezuma, un archi turístico pueblito lleno de extranjeros.



Fue aquí donde nos pasó lo que no tenía que pasar, perdimos la copia de la llave de la Besta. No teníamos más copias así que tuvimos que sacar la cerradura de una puerta e ir en colectivo hasta un pueblo cercano a ver si encontrábamos un cerrajero que pudiera hacer una llave nueva. La llave en cuestión desapareció literalmente, fueron en vano las tareas de rastrillaje de la zona por parte de chiquicientos amigos y gente que pasaba por ahí.
Por suerte dimos con la cerrajería indicada y para la tarde ya teníamos otra vez llave…. Y dos copias más por las dudas.
Llegamos al sur de la península de Nicoya, hasta Santa Teresa, lugar netamente dedicado a alojar al turismo surfer, no vimos mucho para hacer allá así que decidimos seguir para el norte. Pero la mala noticia fue que los caminos en esta época están cortados así que debíamos devolvernos por donde habíamos venido, eso implicaba volver a transitar el calamitoso camino de ripio y tierra que casi nos destroza la camioneta.
Al otro día llegamos a Tamarindo, pueblo que nos alojaría por quince días. Allá nos encontramos con nuestros amigos Angie, Camilo, Sergio y Oscar.



La pasamos muy bien esas dos semanas, trabajando en la playa y compartiendo buenos momentos con los chicos.




Lamentablemente uno de los últimos días en Tamarindo sufrimos el robo de nuestra notebook lo cual manchó nuestra visión de seguridad de Costa Rica, este incidente afectará la frecuencia en las actualizaciones de esta página, por lo menos hasta que podamos comprar otra. De todas maneras el incidente en cuestión no podrá opacar todo lo que disfrutamos entre amigos, las tardes de playa y atardeceres increíbles.



Para despedirnos de este hermoso país fuimos con Camilo y Angie a conocer Playa Conchal, un lugar de ensueño el cual descubrimos casi de casualidad. Las fotos lo dicen todo.





Dejamos Costa Rica el 17 de agosto llenos de naturaleza, animales exóticos y muchas nuevas amistades de esas que a pesar de la distancia no vamos a olvidar.



El próximo destino será Nicaragua, país del cual tenemos vagas referencias, conocemos poco y con una historia de lucha, guerras civiles y aparentemente mucha naturaleza también. La próxima les contaremos que tal nos fue por allá.

12 comentarios:

Analia dijo...

Hola Chicos! No lo puedo creer! Yo soy Argentina pero vivo en USA, y estuve en Tamarindo durante esos días también. De hecho, vi la camioneta estacionada cerca de donde nos estabamos alojando. Que bajon que les hayan robado la notebook. Que bronca! No se desanimen, sigan adelante! Les mando la mejor onda. Y si llegan a pasar por Greensboro, North Carolina, las puertas de mi casa estaran abiertas!

Anónimo dijo...

Faaaa! Hollywoodense la entrada! Deberias andar por la playa con un cuchillo serruchito entre los dientes! (Vos sos b...., me recontra asuste cuando leia!!!!). Y en cuanto a perder la llave, es propio de los hombres. Hermosas las fotos!!! Besos!!! Mrs Nora

Anónimo dijo...

como siempre vivencias, fotos y textos atrapantes!! que siga el buen viaje, desde aquí esperando para compartir. Besos. Edgardo

Anónimo dijo...

Como siempre vivencias, textos y fotos geniales! que siga el buen viaje , aquí esperando esperando la próxima entrega para seguir compartiendo. Besos. Edgardo

Anónimo dijo...

Epaaaaaaa.... compartir con un cocodrilo no estaba en los planes, pero por lo visto a ustedes no los paran ni con dientes afilados... ¡adelante! y como les digo siempre va un abrazo cargadito de cariño... Adri

Anónimo dijo...

Che, si Guille se animaba un poco mas podrian haber anexado carteras y cinturones de cocodrilo ala venta de artesanias.
un beso enorme y me imagino el susto y la bronca por el robo.
Papa Alf

Anónimo dijo...

Lamento lo sucedido, les juro que me inquietaba este silencio, los vengo "siguiendo".....y me quedaba este sabor agridulce de la interrupción.....pero ya está, ustedes están bien que es lo importante, esto solo a sido un detalle que no empaña lo vivido y menos por lo que falta......adelante, sigo con ustedes....y gracias por compartir....desde Córdoba, Argentina. Daniel

Anónimo dijo...

bueno...desconozco la ruta de ida que llevan..pro si llegan o pasan por San Pedro Sula,al norte de HOnduras solo avisenme,estoy para atenderles con mucho sentido de solidaridad y afecto,abrazos y adelante,lo de la libreta?mmmm son cosas de la vida...ni modo!!!rinadominguez,san pedro sula,honduras hotmail ok?

lavictoria dijo...

Excelente la ultima entrega amigos viajeros. Estoy esperando con ganas la entrada desde Nicaragua y espero que solucionen lo perdido en el robo. Desde Córdoba - Argentina, Lucas.

Anónimo dijo...

GRANDE CHUCK NORRIS!!!

Silvinisima =)

Unknown dijo...

Rarisimo el fruto ese que parece uva pero con cubierto rojo con forma de coral. No sabia que existia algo asi...s eguro no es photoshopeado, no? jaja

Unknown dijo...

que bronca lo de la compu... grrrr... con lo que les cuesta este viaje. Pero a no desanimar, aguantaremos sin actualizaciones hasta que se recompongan. Éxitos! PAblo Garcia.

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