El mayor riesgo es que te quieras quedar

El 1 de agosto de 2011 después de algunos trámites en la frontera entramos por la ciudad de Ipiales a Colombia. El paisaje del sur colombiano deja sin palabras a cualquiera, el denso verde y las quebradas llenas de cascadas hacen más llevadero el recorrido sobre la complicada ruta.



Hicimos una parada para almorzar en una estación de servicios solitaria en el camino y justo nos encontramos con Paola y Agustín, los chicos de www.1000americas.blogspot.com que viajan en camioneta hace varios meses y ya estaban volviendo de su travesía. Charlamos bastante, intercambiamos algunos datos y les regalamos la batería que a nosotros no nos servía y veníamos acarreando desde Oruro en Bolivia. Buena gente que conocíamos solo por Internet y ahora personalmente.



La parte sur del país supuestamente es todavía un blanco de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, más conocidas como FARC. De todas maneras el asunto está más que calmado por estos tiempos y nosotros tuvimos la suerte de poder disfrutar el camino sin complicaciones.
Lo primero que nos llamó la atención fueron los altos precios en los alimentos y los combustibles, en contraste con Ecuador. Analizando más a fondo y traduciendo todo a dólares nos dimos cuenta que en realidad son precios iguales o mejores que en Argentina. El peso colombiano está aproximadamente 1750 a 1 con relación al dólar lo cual nos hace ejercitar bastante el cerebrito para interpretar el costo de las cosas. En los mercados vamos armados de nuestra calculadora para no meter la pata.
Después de hacer escalas en las ciudades de Pasto y Popayán llegamos bien tarde a la famosa ciudad de Cali. Hicimos noche en las afueras, dentro de una estación de servicio que nos ofreció lugar y en la cual también vendimos bien a una pareja que pasó.



Al otro día tempranito entramos en la gran ciudad y fuimos derechito a la ubicación que nos pasaron Paola y Agustín. Un parque que tenía un CAI (una especie de comisaría) muy cerquita y está todo arbolado dentro de un barrio muy tranquilo. En total estuvimos una semana en ese sitio entre arreglos de la camioneta, mateadas con vecinos y hasta partidos de fútbol. Se acercaron absolutamente todos los vecinos de la cuadra a conversar, todos ofrecieron colaborar con algo, en particular estamos eternamente agradecidos a Lili y Pablo, dos artistas titiriteros y actores los cuales nos abrieron las puertas de su hogar de par en par y nos ayudaron demásiado. www.lasescalinatas.org



También conocimos a varios aspirantes a formar parte de la Policía Colombiana, en particular a Steven, un caleño más artista que policía; nos hacia compañía todas las mañanas en el desayuno y se hizo adicto al mate. Nos acompañó al Parque San Antonio para que podamos ir a vender nuestras artesanías. Mientras nosotros haciamos nuevos amigos y algunas ventas, Steven hacía su show de estatua viviente robot Michael Jackson.



Que decir de Cali, es una ciudad grande y justo la encontramos convulsionada por ser sede del mundial de Futbol sub-20. Los caleños son demásiado simpáticos y divertidos, la pasamos genial en un destino que no esperábamos ya que no somos muy amigos de los sitios tan concurridos. Pero una vez más queda demostrado que uno disfruta este viaje cuando se relaciona con la gente del lugar. El compartir el día a día con los locales enriquece mucho más que cualquier cosa y son miles las historias, alegrías y tristezas que nos llevamos de recuerdo y de las cuales aprendemos.
La última noche fuimos a tomar unas cervecitas a lo de Juli, una caleña que conoció a los bahienses que salieron en la Estanciera hace 3 años y hoy nos recibía como si fuéramos amigos de siempre. Gracias a Juli y familia también por su buena onda.



Tema pendiente que nos quedó en Cali es conocer su famosa noche, tuvimos que trabajar el fin de semana y no pudimos salir, pero es bueno dejar algo en el tintero para tener la excusa de volver en algún momento a “pachanguear”.
Y el 11 de agosto de 2011 nos fuimos de Cali rumbo al norte, advertidos de que íbamos a pagar varios peajes hasta llegar a Medellín. Uno se sorprende igual a pesar de las advertencias ya que no sólo son muchos peajes, si no que también son carísimos!. Después de pasar por varios pueblitos hermosos del denominado “Eje Cafetero” quisimos conocer el Parque del Café pero la entrada era imposible de pagar y además nos pareció desde afuera un parque de diversiones común y corriente. Hicimos noche en una estación de servicios cerca de Armenia donde diluvió literalmente y se nos mojó gran parte del interior de la camioneta, contactamos por medio de CouchSurfing a Gustavo. Él con su familia se iban al día siguiente a una casa cerca de un río en Medellín y nosotros estábamos invitados. Como nos encontrábamos un poco lejos todavía salimos en seguida a la ruta para tratar de llegar al otro día y acompañarlos a la travesía. Al mediodía siguiente arribamos a Medellín y nos dimos cuenta que en el gps no teníamos el mapa de la ciudad, así que preguntando y después de varias llamadas telefónicas logramos llegar al departamento. Guardamos la Besta y salimos con Gustavo, su mujer y sus tres hijos en su camioneta para la aventura. Hicimos casi 200 kms. hacia el oriente pasando por Guatapé y el Peñol hasta llegar a un lugar con río y una cabaña en medio de la selva. Arribamos de noche así que no podíamos ver casi nada del paisaje. Nos acostamos y al otro día nos dimos cuenta que estábamos rodeados de verde por todos lados, el río era muy bonito y hasta tenía playita con arena.






El sitio no es muy conocido por el turismo tradicional y sólo se veían algunos lugareños. Hicimos un asado una de las noches acompañado de banano maduro que quedan muy bien hechos a la brasa. Muchas horas de río y lindos momentos con la familia de Gustavo. El 15 de agosto nos tuvimos que volver pero sin antes dejar de pasar por una represa hidroeléctrica que embalsa una superficie enorme en la zona. Lástima que en ese momento no estaba largando agua.



Fuimos a Guatapé ahora mucho más concurrido por que era feriado. El pueblo tiene la particularidad de que todas las casas están decoradas con zócalos con distintos motivos, además de ser multicolores y tener en general plantas colgadas, todo muy bien decorado. En el lago que posee se practican muchos deportes acuáticos.





Más adelante pudimos visitar el Peñol, una única piedra del tamaño de una montaña y compuesta por roca extremadamente dura, tan resistente que todo alrededor se erosionó por el paso del tiempo menos dicha piedra, quedando erguida majestuosamente para ser apreciada. Tiene unas escalinatas para subir pero llegamos tarde y no pudimos, de todas maneras no estamos tan decepcionados ya que eran más de 20 pisos de escalinatas para llegar a la cima.



Caímos en Medellín ya de noche por que el tránsito era muy lento, directamente a dormir sin antes contemplar la vista que tiene la familia desde su departamento. El edificio del centro es el de Bancolombia y tiene forma de crucero.
Al otro día estuvimos turisteando por la ciudad y pudimos ver varias esculturas del famoso Botero.



Y así seguimos avanzando, cada día más convencidos que esta forma de viajar tan particular es ideal para empaparse de la cultura de cada país, si bien no es la más cómoda es la más interesante por lo menos a nuestro criterio, además de ser la que más disfrutamos.
Continuamos recorriendo Colombia, próximos de llegar a Cartagena en el techo del continente sudamericano, se agradecen mucho los comentarios y palabras de apoyo amigos.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Hermosa cronica de Cali y Medellin, hermosas fotos, Uds. estan hermosos!!! Basta! Esto es un asco!
No deja de asombrarme la hospitalidad con que los reciben, la calidez de toda esa gente que ni los conoce y los invita .... a irse de vacaciones con ellos!!!!
Cuánto tenemos que aprender!

Leo Davinson dijo...

Peques!! que lugares barbaros!!
Me encanta todo lo que estan viajando!
Aunque no comente a veces, leo todas las aventuras!
Hay que hacer un libro! jajaja!
Un abrazo y que esten muy bien!
exitos!
Leo

ana dijo...

Aimé!
me alegra mucho que estén disfrutando tanto este viaje. Coincido con ustedes: el RIESGo en Colombia es querer quedarse, y creerse la mentira yankee!

abrazo desde el Jardín de Infantes

Ana Vidal

Anónimo dijo...

Muchacos que bueno que se hallan encontrado con juli , les mandamos un chingoo de suerte jejej. Avisen cuando esten cerca de Sincelejos que esta nuestro papa colombiano ¡¡¡¡¡

Juancho y Aymi.

leandro salemme alonso dijo...

Como andan Viajeros!! por favor comuniquense con nosotros al face mio o de Vicky: Leandro salemme alonso ó vicky santore. Estamos en Adicora, península de Paraguaná y la recorrida por Venezuela se hará seguramente mas larga de lo esperado. Si aún tienen interés en compartir container por favor avisen. Abrazo, no los encuentro en face sólo redirecciona hacia aquí y tiene poca última actividad. Abrazo, suerte y buen viaje!!!

Wenlenis urdaneta dijo...
Este blog ha sido eliminado por un administrador de blog.
Anónimo dijo...

Holaaaa Chicoss Soy Wenlenis La chicaa q Conocieron aca en Maracaibo-Venezuela .. hija de lenin y viectoria :) la verdad q para mi fue un placer tenerlos en mi casa es impresionante ver lo q estan haciendo como se los dije para es realmente admirable ..y es algo q no solo a ustedes les enseña si no a nosotros tambien q todo es querer .. Q Dios los bendigaa mucho y q todoo le sigaa saliendo como hasta ahora Excelentee besos

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