Climas y alturas extremas en Ecuador

Luego de una extensa desaparición de los terrenos internáuticos volvemos con un resumen de lo acontecido por estas últimás semanas. De Cuenca nos fuimos convencidos que antes de ir a la costa ecuatoriana debíamos conocer algo del oriente selvático del país, es por eso que encaramaos hacia la ciudad de Puyo. Hicimos noche en una estación de servicio cerca de las ruinas de Ingapirca, estas últimás no nos parecieron muy espectaculares, llegamos cuando faltaba poco para el cierre y la entrada costaba unos U$S 6 por persona así que no ingresamos.



Al otro día dormimos en la estación de servicio de Penipe con intenciones de salir a la mañana siguiente a Puyo. El problema fue que las lluvias por estos días fueron muy intensas, el volcán Tungurahua había erupcionado un par de meses antes y los caminos montañosos habían sufrido el impacto de ambos factores. Preguntamos a varios locales por el estado de la ruta y nos dijeron que avancemos tranquilos, que estaban bien, que las máquinas habían pasado bien temprano para dejarlos transitables. Salimos confiados ese 25 de junio que conoceríamos Baños de Ambato y Puyo, pero al transitar los primeros kilómetros el sendero de asfalto se cubrió de tierra, la cornisa se veía cerquita y había mucha humedad. En un momento el camino se puso muy feo y barroso, así que nos bajamos para ver si se podía continuar. Subimos una pequeña loma y del otro lado nos encontramos con la ruta totalmente desmoronada, la montaña había cedido y el hueco que había quedado era impresionante; la foto lo dice todo, parecía que el destino no quería que conociéramos la selva ecuatoriana.



Como era temprano decidimos salir para el volcán Chimborazo. Después de manejar por varias horas sobre una ruta excelente, llegamos a la puerta del parque nacional Chimborazo al pie del volcán. Para ese entonces ya estábamos a 4300 m.s.n.m. y la Besta no funcionaba si no era en segunda, el diesel no se llega a combustionar del todo por causa de la altura y la falta de oxígeno en el aire. El frío se hacía más y más intenso también. Este volcán tiene una altura de 6310 m.s.n.m. y se considera el más alto del mundo o el más cercano al sol, si se mide desde el centro de la tierra. Otra particularidad que posee es que se erige solitario sobre el terreno, sin montañas alrededor, lo que lo hace parecer aún más imponente que el Aconcagua ya que este último tiene cerca varios montes altos.



Después de pagar U$S 2 cada uno de entrada (recientemente se unificaron los precios de los parque nacionales ecuatorianos y poseen el mismo valor para residentes que para extranjeros, la mayoría es de U$S 2 salvo algunas excepciones) comenzamos a transitar los 6 kms que nos separaban del refugio que se encuentra a 4800 m.s.n.m., este es el punto más alto que se puede llegar con vehículo.



El camino era en constante zigzag y de tierra, muy empinado, lo cual nos obligó a transitarlo en primera velocidad, la camioneta a duras penas avanzaba. Cuando llegamos quedamos maravillados por la vista y el guradaparque nos comentó que existía otro refugio más arriba para ir a pie pero que ya era tarde para subir. Debíamos pasar la noche ahí y subir a la mañana siguiente. También nos comentó que si dormíamos en la camioneta teníamos que encenderla 15 minutos cada una hora para que no se congelen el agua, el diesel y el aceite.



El frío por estos lados es terrible y en cuanto se liberó un espacio con más repara quisimos mover la camioneta para ese lugar y así dormir más protegidos del viento. Pero al darle arranque la Besta no funcionó. La batería entregaba plena electricidad pero no encendía el motor. La gente comenzó la retirada, se hizo tarde y el frío ahora era extremo. Solo una camioneta con una familia quedaba, los cuales nos ofrecieron su ayudan y sus conocimientos de mecánica pero la Besta estaba empacadísima. Si nos quedábamos ahí se nos congelaría hasta el aceite y no la íbamos a poder sacar nunca más. La única opción que quedaba era engancharla a la otra camioneta hasta que comenzaba la bajada y descender en neutro los 6 kms.



Y así fue, la camioneta nos tiró y cuando quedamos lo suficientemente inclinados nos soltamos y a bajar! Para como los frenos y la dirección estaban durísimos, nada aconsejable para un camino zigzagueante de cornisa. Por suerte los que estamos actualizando la página somos nosotros mismos o sea que salió todo bien. Llegamos sanitos al refugio de la entrada y ahí nos quedamos estacionados para pasar la noche. Al otro día nos despertamos porque la camioneta se balanceaba, abrimos el portón lateral y vemos la terrible tormenta de viento, hielo y nieve que se había desatado.
Probamos arrancar la Besta y nada, para colmo era domingo y la grúa nos iba a salir un ojo de la cara. Como necesitábamos los dos para observar las maravillas de América nos pasamos un domingo “hogareño” (léase tirados en la cama viendo pelis y tomando mate).



Un agradecimiento especial a los guardaparques del Chimborazo y en especial a Efraín que nos convidaron unos choclitos y pizzas deliciosos.



El lunes amanecimos con vecinos, un motorhome de unos franceses estacionó al lado nuestro, una maravilla sobre ruedas. El sol se hizo presente y había derretido gran parte de la nieve, con el cielo ahora despejado tuvimos la mejor vista del Chimborazo.



Estar ahí en el silencio absoluto, respirando el aire frío, contemplando la mole solitaria de piedra, fue un momento único.
La única preocupación era lo que nos iba a salir la grúa, venir hasta ese lugar inhóspito iba a ser muy caro. Por suerte Aimé probó una vez más darle arranque y la Besta prendió sin problemás, super contentos cargamos todo y por decisión unánime decretamos: basta de montañas, frío y cornisas… vamos a la playa!
Y haciendo uso de una de las ventajas más interesantes que posee Ecuador que es su pequeño territorio salimos para el lado de Salinas, cerca de Guayaquil. En menos de 30 horas estábamos en malla y ojotas nadando en el cálido mar ecuatoriano después de haber estado rodeados de nieve a más de 4800 m.s.n.m.

Salinas es para Guayaquil como Mardel para los porteños. Ciudad con edificios, limpia y ordenada. Llegamos el martes 28 de junio de 2011 y la encontramos bastante vacía, sin embargo pudimos vender bien nuestras artesanías con lo cual quedamos aún más contentos.



Esta vez la cadena de hoteles … digo… estaciones de servicios Primax brindó su espacio al lado de donde se coloca aire a las cubiertas para hospedarnos, lujo total, hasta baños impecables teníamos. Al otro día salimos para el conocido pueblo de Montañita sin dejar de hacer escala en cada pueblito costero que aparecía a nuestra izquierda en la ruta. Allí nos esperaban algunos amigos, los compañeros de ruta Glenda y Guido con los cuales compartimos la visita al Salar de Uyuni en Bolivia y Anita con su novio Agustín, archisuperamiga y testigo de los preparativos del viaje.
El pueblo de Montañita es un destino casi obligado para los extranjeros que buscan diversión, surf y noche. También hay una multitud de artesanos en la calle principal, en su mayoría argentinos. Por esos días ni salimos a vender ya que había más artesanos que turistas así que decidimos disfrutar con los amigos. Nos alojamos en un hostal el cual lo negociamos por U$s 2 por día por estacionar y dormir dentro de la camioneta. Como Guido y Glenda estaban alojados en el lugar nos prestaban la ducha.



La pasamos muy lindo y hasta hicimos un super asado (nota par argentinos: el kilo de tira de asado de calidad aceptable cuesta U$S 6 )



El viernes fuimos todos en la Besta para Salinas otra vez ya que los chicos no conocían. Tuvimos que agregar asientos para que entremos cómodos, la casa es chica pero el corazón es grande.



El sábado ellos se volvieron y por la noche nosotros seguimos rumbo a la ciudad de Playas. El destino era esta ciudad ya que nuestros amigos de Cuenca nos avisaron que iban para allá a pasar unos días con nosotros. Cuando llegamos nos estaban esperando en un complejo de cabañas liadísimo Jairo y Marcia y Rodrigo con toda su familia. Más tarde llegaron Héctor y Adriana también, el equipo estaba completo. Y si bien no había pasado mucho tiempo de nuestra despedida en Cuenca el encuentro fue más que feliz. En Playas nos quedamos hasta el martes 5 de julio e hicimos de todo. Hasta nos invitaron a un avistaje de delfines que fue increíble, muy cerca nuestro pasaron los bicharracos y más de una se pegó un susto.





Las noches eran de asadito y bebidas varias, todo amenizado por DJ Rodrigo y toda su batería de cumbias, vallenatos y salsa colombiana. Costó mucho la despedida otra vez, aún más ya que sabíamos que por un buen tiempo no nos volveríamos a ver, no nos vamos a cansar de agradecerles su amistad.



Volvimos a Montañita a reencontrarnos con los chicos y nos quedamos una semana más. Nos despedimos de Anita y Agustín los cuales seguían rumbo a Perú y con Glenda y Guido nos fuimos a otro complejo de cabañas prestado al ladito del mar, más alejado del pueblo. El lugar estaba buenísimo y todo gratis, así que mejor imposible.



El domingo despedimos a Glenda y Guido y continuamos para el norte recorriendo la llamada “Ruta del Spondylus” que es una concha con la cual los Incas fabricaban bijouterie muy valiosa y así nombraron a la hermosa carretera que bordea la costa ecuatoriana.
Esperamos sus comentarios, criticas o sugerencias con muchas ansias! Abrazos para todos amigos.

6 comentarios:

MACZ dijo...

Algo que no deberia dejar de visitar es el "parque nacional machalilla" eso es en la provincia de Manabi y esta en la “Ruta del Spondylus”

Anónimo dijo...

Qué loco! De la montaña helada al mar super calido! (Me quedo toda la vida con el mar!) Hermosas las fotos. Besos. Mrs Nora

Anónimo dijo...

re lindaslas fotos! muy loco los cambios de clima.. muy linda la moñtana pero por lo q las fotosdicen terrible el frío!! espero que sigan disfrutando mucho! Saluditos
MAi

Anónimo dijo...

Ah!!!...que hermoso viaje están realizando!!!..cada día es una aventura nueva...
que lindas fotos, paisajes!!!...
Un abrazo!!!
Aimechu...se te extraña!!
Romina - Octavio

Anónimo dijo...

Hola Chicos!!! la verdad me pegue un viaje con ustedes por un buen rato... que bueno...las fotos, los paisajes, ustedes estan muy lindos y se los ve super bien juntos. Yo por acá extrañando un poco a Aimechu... pero bueno. Sigan recorriendo, por acá los seguiremos. Besos Pao

Anónimo dijo...

Dios los bendiga, gracias por el mate algundia me tomare otro con ustedes.
cudense.
albert, colombia.
guarda d seguridad. Cali.

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